22 mayo, 2016

ROMÁNTICAMENTE ROMÁNTICA

Buenos días taradas del mundo.

He vuelto. Y he vuelto con ganas de dar mi opinión sobre algo que llevo leyendo y escuchando mucho tiempo.

Por el título creo que podéis imaginar un poco por dónde van los tiros. ¡Eso es! Hoy vamos a dar una clase de romántica para aquellos que la tachan de género menor, género de tercera (o cuarta) y un género que se debería eliminar de muchos sitios. Esto último no lo digo yo, que lo he leído en los comentarios de muchas personas que saben mucho de qué es lo que se debería vender o leer hoy en día, grandes cerebros de la literatura (permitidme que dude que seáis tan “grandes cerebros” cuando menospreciáis algo de esta manera).

Pues allá vamos. Aquí dejo mi opinión sobre la romántica para quien quiera leerla.

Vivan los besos, el amor y la romántica. 


Tenemos dos cosas para explicar. por una parte tenemos a los que te critican por escribirla y otros por leerla.

Empecemos por los primeros.
Los que piensan que todo son pollas y tetas.
Los que te critican por escribirlo.

A mí cuando me preguntan qué escribo y respondo romántica, la coletilla que suelen soltar, siempre es la misma. «¿Esos libros de sexo y sin historia?» o «¿Esos libros verdecillos?». Mi respuesta suele ser siempre la misma.

«Yo no escribo libros de ogros ni de duendes,
así que no tienen nada de verdecillo».

Bueno, esto podría ser lo de verdecito.

Cuando se dan cuenta de la cara que pones, se suelen quedar unos segundos tratando de arreglarlo, pero la cagan aún más. Coletillas de nuevo del estilo de «Esos libros en los que sale un tío rubio de pelo largo medio en pelotas». Bien pensado, si el tío rubio fuese Brad Pitt a lo Leyendas de Pasión, le dejaba hacer mi próxima portada. Pero no. No señores y señoras, no son esa clase de historias que ustedes se imaginan en su cabeza.

Los libros de romántica abarcan mucho más de lo que ustedes piensan. Puede ser una trama con tintes policiacos, con erótica, con misterio, con una distopía, con fantasía, con un poco hasta de terror si el autor lo hace bien. Los libros de romántica no se quedan en chico guapo+chica guapa=polvos en cada página, sin que haya nada más.

Tenemos que aprender a diferenciar la erótica pura y dura (a veces muy dura) con la romántica contemporánea y Chick-Lit. y eso que a mí me cuesta mucho ponerle etiquetas a las novelas. Para mí son romántica si tienen un final de fueron felices y comieron perdices, o pollo, o nabos en algunos casos.

La romántica nos hace volar a las vidas de personajes creados para que nos enamoremos, esa es la base de la romántica para mí. Que puedas conocer la vida de parejas de las que te enamoras hasta los huesos. ¿Quién no recuerda alguna novela de la que siga enamorado de sus personajes? ¿O una película? ¿Quién no ha soltado un suspiro al terminar un libro?

Y me preguntan, ¿por qué escribes romántica?

Sí, ahora mismo te respondo. 

Suelo quedarme unos segundos pensando en la mejor respuesta sin llegar a dañar demasiado a la persona que tengo delante. Muchas veces sato con la misma pregunta. ¿Tú por qué ves fútbol? ¿Por qué pagas un dineral por ver un partido del Madrid-Barça? Y sus respuesta son, porque me gusta, porque es mi equipo o porque veo lo que me da la gana. Pues ahí está mi respuesta.

Yo escribo lo que quiero, lo que me nace de dentro y lo que me da la real gana. Me siento muy cómoda escribiendo romántica, porque para mí meterme en la cabeza de mis personajes y crear una historia de amor, es bonito. Que para ver penurias y malas noticias, lamentablemente, tenemos los telediarios y los periódicos.

Escribo romántica porque es lo que me gusta y me siento muy orgullosa de lo que escribo. Peor o mejor, puede gustar más o menos, pero es lo que hago con el corazón. Por qué, definitivamente, el amor es lo que mueve el mundo. Y mientras siga escribiendo, será lo que plasme en mis novelas.

Mis dos primeras novelas son un poco más eróticas, pero detrás de todo eso, se encuentra una historia de amor, de amistad y de superación.



Mi tercera novela es Chick-Lit, de amistad, de amor, de pasión y de locuras.



Mi cuarta novela (que próximamente estará a la venta) sigue siendo romántica. Una historia de segundas oportunidades, de traiciones y de mucho más.



La historia de Mi Tarea Pendiente (que en breve me pondré a corregir para lanzarla) mezcla mucho. Mezcla romántica, amor, pasión, misterio, traiciones, secretos, tiene tintes policiacos, secuestros y algunas cositas más.

Las demás historias que tengo en la cabeza tienen el mismo denominador común, todas tendrán la romántica como base.

No digo que no pueda hacer algún pinito en otro género, pero por ahora, en el que me encuentro como pez en el agua, es en la romántica.

Ahora vamos con los que nos critican por leer romántica.

Cuando te ven con un libro de este género, se llevan las manos a la cabeza, te agarran de las orejas y te quieren llevar a la iglesia a que te exorcicen.

Señores, que no estamos en la época de la caza de brujas. No hacemos nada malo. Es más, muchas personas son más felices leyendo este tipo de novelas.

No es un género de tercera o una mierda. No señores. Tampoco son novelas para marujas insatisfechas que tienen en la mesilla la novela junto al vibrador. Ya está bien de tener que defender lo que leemos frente a retornados con la mente más cerrada que la boca de una estatua. 

Señores, le pese a quién le pese, la romántica es un género y está cogiendo mucho peso.

La erótica y la romántica están comiendo mucho terreno en estos años. Han salido muchas lectoras que antes ni reconocían que la leían, que forraban los libros en público para que no se supiese que era una novela rosa. ¿Rosa? Sigo sin entender porque este color. Para mí son novelas rojas, porque el rojo es el color del amor para mí. Pero esto solo es una cosa mía.

No piensen que estas novelas solo las leen marujas, amas de casa y mujeres insatisfechas. Este tipo de literatura la leen médicas, abogadas, amas de casa, funcionarias, enfermeras, administrativas, ingenieras y muchas más.

Yo leo desde romántica, hasta histórica, pasando por todo tipo de géneros. Terror, drama, teatro, poesía, novela negra, ciencia ficción…

Así que dejen de menospreciar a las lectoras y autoras de este género. Nosotras no nos metemos con lo que ustedes escriben, leen o ven. Sean un poquito más tolerantes con un género que cada día tiene más adeptas y algún que otro adepto.

Así que dejen de decir que somos marujas malfolladas o que no es un género.

¿Y aún quieres saber por qué lo hago? 
Porque soy románticamente romántica. 

Yo escribo y leo romántica.






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